Cómo proteger el metal de la corrosión.

Cómo proteger el metal de la corrosión.

El principal enemigo de las estructuras de acero es el óxido. Los óxidos de hierro formados como resultado de la reacción del hierro con el oxígeno y el agua privan a la humanidad de una cuarta parte de todo el metal producido, contaminan el medio ambiente y la obligan a gastar grandes cantidades de dinero en ellos. A pesar de la abrumadora cantidad de materiales diseñados para combatir el óxido en el acero, aún no se ha encontrado ninguna herramienta que pueda manejar el óxido con una garantía del 100%.

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Lo necesitaras

  • Taladro eléctrico con cepillo de alambre;
  • Herramienta de recubrimiento (pistola, brocha, rodillo);
  • Imprimación para metal;
  • Papel de lija;
  • Convertidor de óxido;
  • Esmalte de uñas;
  • Mezcla que contiene zinc;
  • Trapos.

Manual de instrucciones

1

Limpiar la superficie de la pieza de óxido y pintura anterior. La forma ideal de limpieza es mediante chorro de arena. Después de su aplicación, la superficie metálica se limpia completamente de óxido, incrustaciones y recubrimientos anteriores, por lo que no es necesario utilizar un convertidor de óxido en el futuro. Si es imposible aplicar el chorro de arena, limpie el metal con un cepillo metálico redondo fijado con un taladro eléctrico. En casos extremos, utilice un cepillo de alambre manual o papel de lija.

2

Desengrasar la superficie con un disolvente orgánico (acetona, gasolina, white spirit) o ??una emulsión detergente especial (reiniger, glanzclar, etc.). El procesamiento se realiza con un cepillo o un trapo empapado en solvente. Después de desengrasar, limpie el metal con un trapo suave.

3

Si durante la limpieza no fue posible eliminar completamente el óxido, trate el producto con uno de los convertidores de óxido. Estos medicamentos convierten los óxidos de hierro en compuestos neutros que forman parte de la capa protectora. La tecnología exacta de su aplicación se describe en las instrucciones.

4

Imprimar la pieza. Las mezclas de imprimación se pueden usar por separado o como parte de los esmaltes. Cuando se utilizan esmaltes de imprimación, la pintura se realiza simultáneamente con la imprimación. La imprimación se puede aplicar con cualquier herramienta: brocha, pistola, rodillo. Sin embargo, si la pieza se hunde (en lugar de óxido soplado), no se debe usar el rodillo. Al final de la imprimación, déjelo secar medio tiempo.

5

Aplicar una capa de acabado. Este puede ser cualquier esmalte adecuado a las características de aquellas condiciones en las que se espera el funcionamiento del producto. Antes de pintar una pieza, asegúrese de que el acabado aplicado y la imprimación sean compatibles.

6

Una buena forma de proteger el metal de la oxidación es el galvanizado en frío, revistiendo el producto con una mezcla que contiene zinc. Este tratamiento combina dos métodos de protección de metales: electroquímico (ánodo) y de barrera (recubrimiento). Antes de galvanizar, limpie y desengrase la superficie metálica como se describe en los pasos 1-3, luego aplique un recubrimiento que contenga zinc con una pistola rociadora, brocha o rodillo. Estas mezclas pueden tener diferentes composiciones, por lo que el esquema exacto de su aplicación debe encontrarse en las instrucciones.

7

La pulverización de polvo no es menos confiable. Da un recubrimiento fuerte y hermoso, pero requiere un equipo especial: un horno para la polimerización (reflujo) del polvo. Si definitivamente desea rociar el producto en polvo, tiene tres opciones: comunicarse con la empresa que brinda los servicios de recubrimiento en polvo, comprar el equipo necesario o hacerlo usted mismo. El horno de curado no es un equipo demasiado complicado, por lo que esta última opción es bastante real.

Presta atención

Cualquier recubrimiento debe aplicarse a una superficie seca. La temperatura del aire durante la pintura debe estar al menos 3 ° C por encima del punto de rocío. Esta condición asegura que no haya condensación en la superficie de la pieza.